
Gracias, de todo corazón…
A todas las familias que, incluso después de la adopción,
siguen compartiendo con nosotros pedacitos de su vida felina.
No hay mayor alegría para un criador
que recibir fotos, mensajes, vídeos o simples noticias
de esos gatitos que un día partieron…
y que ahora duermen felices en nuevos sofás,
persiguen moscas imaginarias
y conquistan corazones humanos.
Verlos crecer, seguros y mimados,
sentir que han encontrado su hogar,
y saber que son amados de verdad…
es un regalo que no tiene precio.
Gracias por su cariño,
por cada imagen enviada,
por cada palabra amable,
y sobre todo:
por el amor que le dan a sus gatitos.
Nos sentimos honrados de ser parte, aunque sea pequeña,
de esta historia que ahora escriben juntos.
Con toda nuestra gratitud,
el equipo de Ragdoll of Vienna Spirit

















